Fases de trabajo y hitos comprobables
La obra se organiza en etapas: medición y replanteo, instalaciones, cierres y acabados, y remates finales. Cada fase tiene hitos con evidencia: pruebas de estanqueidad, fotos de cableado, certificaciones de materiales y checklists firmados. Exige que los pagos acompañen estos hitos, nunca por adelantado sin verificaciones. Esta disciplina protege a ambas partes, facilita auditorías rápidas y reduce malentendidos. Además, documentar todo te ayuda si vendes o alquilas en el futuro, porque demuestras calidad y cumplimiento. La trazabilidad no es burocracia inútil, es la base de una experiencia serena y confiable.